El oficio de quien concibe y modela la figura, y el único del belenismo cuyo nombre cambia según quién hable.
En el belén intervienen muchas personas, y casi ninguna se llama por lo que hace. Al que concibe y modela la figura se le dice escultor, artesano, figurista o artista según quién hable; al que la reproduce, a veces lo mismo; al que compone la escena, belenista, que es también el nombre del que la mira. Este bloque nombra cada papel por lo que es, y no por costumbre, con lo que cada uno hace y con lo que la ley dice de cada uno.
Una sola pregunta lo recorre entero: ¿quién decidió la forma de esta figura? Hasta hace poco la respuesta se daba por sabida. Hoy una forma puede salir de un generador, de una biblioteca de cuerpos o de una tienda de archivos sin que nadie la haya decidido, y la pregunta distingue una escultura —una forma que una persona concibió y realizó con su oficio— de una forma producida por una inteligencia artificial a partir de una frase o de una imagen, en la que quien escribió la frase decidió la frase, y la forma no la decidió nadie, porque la saca del promedio de millones de imágenes de otros, y la misma frase escrita diez veces da diez figuras distintas.
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El orden sigue la vida de la figura: quién la hace y cómo se llama, qué reconoce la ley, quién decide la forma, qué pasa cuando no la decide nadie y qué le queda al escultor.
El escultor, lo que ese nombre significa en la disciplina, y lo que la ley reconoce, y a quién, en los seis países del Manual.
El oficio de quien concibe y modela la figura, y el único del belenismo cuyo nombre cambia según quién hable.
La misma pregunta —quién es autor— hecha a la ley: qué protege, a quién, y qué dicen de ello las leyes de seis países.
Concebir y modelar separados, cómo se prueba quién concibió, y las formas que no tienen autor: heredadas, tomadas de la realidad, generadas, compuestas.
Cuando una figura pasa por varias manos, qué es cada una respecto de ella: autor, ejecutante o artesano, según quién concibió la forma.
La tercera respuesta: formas sin autor que la ley reconozca —heredadas, tomadas de la realidad, generadas, compuestas— y lo que han cambiado para el belenismo.
Las once salidas del escultor de figuras de belén frente a la forma que no cuesta nada, una por una.
Las once salidas del escultor de figuras de belén cuando la forma deja de ser escasa, y qué le hace a cada una la forma a coste cero.